Atraído por la arcilla de Shigaraki

En Shiga, existe la famosa cerámica, Shigaraki-yaki, que compone una de las 6 cerámicas representativas de Japón. Esta vez, entrevistamos al Sr. Gary Moler, artista de cerámica de Shigaraki, visitando su casa construida por el mismo.

 Cuando era estudiante universitario en los Estados Unidos, ya tenia interés por la cerámica y la arquitectura japonesa, y tuve la oportunidad de vivir en la pensión en Kibukawa, simpatizando con la cerámica de Shigaraki. Después de mi graduación, trabajé en una empresa de arquitectura. Competí por el puesto de editor en Tókyo, retorné a Japón. Continuando mi gran interés por el arte de la cerámica, frecuentava los museos y galerías. Conocí al Sr. Tsuji Seimei, artista de cerámica. El me enseñó mucho, atrayendome cada vez más al mundo de este arte.
 Después de vivir 3 años dejé Tókio, vine para Shigaraki, local este, envuelta por la naturaleza, iniciando mi vida artística. Gusto mucho del concepto filosófico de Shigaraki-yaki. Es un pensamiento en que el ser humano cría una pieza en armonía entre la naturaleza y el universo. No se utiliza ninguna pintura. El calor del fuego el que cría al enrojecimiento. Todo viene de la gris derretida dentro del horno a los 1250 a 1350 grados por 1 semana, originando ese tono. Es algo que se cría naturalmente, utilizando bastante tiempo, pero, necesitando del toque humano que complementa la pieza. La persona debe tomar una postura humilde para con la naturaleza y unificarse a ella, para la formación de la pieza, siendo una obra conjunta infinita. En Shigaraki, en la cual antiguamente era el fondo del Lago Biwa, tiene una arcilla de buena calidad. Se modela y se quema en el horno. Pero todos los factores como la diferencia de tiempo, materiales, el combustible utilizado, etc; influyen en la formación de esta pieza única, cada una diferenciada de otra. Dentro de 50 a 100 piezas, nace sólo una única satisfactória. La pieza terminada con mucho gusto, será amada eternamente, mismo pasadas decadas y hasta años milenarios. En la obra, reflejo mi filosofía y cosmología. Será una gran alegría para mi, cuando esas obras, que proyecto mi filosofía, decoraren la mesa de las personas, criando un espacio próspero, en la cual ellas se reunen y conversan. Reproduciendo así, un verdadero banquete agradable, siendo en si esta, una cultura.

 Me siento maravillado poder dedicarme a la cerámica dentro de este ambiente japonés, una cultura tradicional. Siendo el área de arquitectura o en la cerámica existe un cumulo de tradiciones milenarias, y al disfrutar de ella puede producir una buena obra. Por ejemplo, al usar concreto, este no duraria más que 50 años. Sin embargo el “Byodoin ”de Uji, es un templo que fuera erguida a 1000 años atrás. Es por ello, podemos aprender varias cosas como: la condición actual de la madera utilizada que ha durado tantos años; en que época fuera cortada; el mismo o porque este ha resistido al terremoto, etc. La cultura desechable, no se nace fruto, pero la experiencia culturalmente rica contiene la fuerza en reproducir, por su vez, varias cosas nuevas.

 Completan 30 años desde que comencé a vivir en esta montaña rodeada por la naturaleza. En este ambiente tranquilo ejecuto mi cerámica y, por veces, planeo conciertos de jazz, fiesta de pizza al horno a leña y me divierto contactando con las personas. Sin embargo es claro que tengo la vida cotidiana realista, participando de las actividades de la villa, ayudando en la reparación de los caminos de arrozales y de canales de agua; cercar las plantaciones con alambre de protección contra el jabalí,etc. Es como todos los padres, preocupéme mucho con la crianza de los hijos. En mi caso, deseé que ellos crezcan, de modo que sean una persona que consiga actuar en cualquier parte del mundo donde sea. Así realizé la educación doble; hice les estudiar en la escuela pública japonesa y en casa, la educación en inglés. Pienso tener muchas cosas buenas en la escuela pública japonesa pudiendo aprovechar las de mejor forma. Para los hijos, es una gran felicidad acostumbrarse al medio ambiente, jugando y estudiando juntos con otros niños y haciendo amistades. Es un factor muy importante de que el niño sea admitido como “una persona ” y que el se esfuerce para tener esta vida, donde quiera que resida. A la escuela o los padres no deben educarla de una forma que desconsideren la importancia de “ahora” de los hijos, con el pensamiento de que pueda regresar al país de origen por necesidad de los padres; creo que será necesario educar a los hijos para que sean “una persona” donde actualmente ellos viven, aquí e ahora. Si no, podrán sentir la inexistencia de su presencia al vivir de esta manera aquí. Si los hijos se adaptan al medio donde viven y están felices, será una gran felicidad a los padres también.

 Me sentí mucho extraño saber que en Kobe, tienen extranjeros que viven, de generación en generación, sin hablar japonés, dando la impresión de que estan flotando en el aire viviendo como un “E-T ”. Creo que todos cargan sus problemas, pero vamos a esforzarnos cada cual, padres e hijos, viviendo la vida como una persona, con los pies firmes en el suelo.